La Comisión Nacional de Derechos Humanos impugnará ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación la objeción de conciencia que se aprobó en Nuevo León con la que médicos y enfermeros serán libres para elegir si atienden o no a sectores de la población como homosexuales, migrantes, personas con VIH o indígenas. El titular, Raúl González Pérez, detalló que se buscará que la medida se declare inconstitucional, a pesar de que el personal médico argumente que atender a estos pacientes va en contra de sus principios o creencias. El propio Gobierno de Nuevo León descalificó la decisión del Congreso estatal al considerar las medidas discriminatorias.