La noche de este martes, Irán lanzó una docena de misiles balísticos contra dos bases militares en Irak que albergan a tropas estadounidenses: la base Ain-al Asad en la provincia de Anbar, y otra base cerca del aeropuerto de Erbil. El Pentágono confirmó el ataque, que se convierte en el evento más significativo tras la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

Tras el ataque, el presidente Donald Trump publicó en sus redes sociales: “¡Todo está bien!… Haré una declaración mañana por la mañana”.